Ir al contenido principal

En este nuevo año que comienza, ¿Qué VAMOS A HACER? Carta pastoral deun Obispo venezolano.

El inicio de un año siempre nos crea expectativas e interrogantes. Son muchos los deseos y los planes. Pero no falta la pregunta por el qué pasará y el qué vamos a hacer. Si hacemos miles de ejercicios de imaginación seguro que nos perderemos en un infinito de ideas, planes y proyectos… y hasta de angustias. Por eso, quienes tenemos fe en Cristo, la respuesta nos la da el mismo Evangelio. Hemos celebrado la Navidad y estamos comenzando un nuevo año. Frente a los vaticinios que podamos conseguir, sencillamente tenemos una propuesta. La misma fue vivida hace dos mil años y la realizaron los pastores que fueron a conocer al Mesías, nacido en una gruta de los campos de Belén: “los pastores volvieron a sus campos, alabando y glorificando a Dios por todo cuanto habían visto y oído, según lo que se les había anunciado”.

La tarea es fácil si se tiene fe. La tarea será aún más fácil si en Navidad hicimos lo que debíamos haber hecho: celebrar el nacimiento del Hijo de Dios. La tarea seguirá siendo fácil, si con la sencillez de los pastores, entendemos que se ha de anunciar lo que hemos visto y oído. No olvidemos que en la primera Carta de San Juan, se nos pide que seamos testigos de lo que hemos visto y oído.

Ahora bien, ¿qué hemos visto y qué hemos oído? Hemos oído que la Palabra de Dios se hizo carne y acampó entre nosotros para dar la liberación a la humanidad. Hemos visto cómo la gloria de Dios, luego de 2000 años del acontecimiento de la primera Navidad, se sigue manifestando y dando a conocer a la humanidad. Ello supone la actitud de los pastores: el asombro de lo que vieron se convirtió en testimonio de fe y de anuncio del evangelio. Sería bien interesante que nos preguntáramos, desde esta perspectiva ¿qué vamos a hacer al encontrarnos con nuestros compañeros de clase, o de trabajo, o con los vecinos? ¿Les hablaremos de lo que hemos visto y oído? ¿Les podremos decir que de verdad celebramos una Navidad cristiana?... O, por el contrario, no tendremos qué contar, porque no fuimos capaces de ver ni de oír lo que sucedió en Belén, y que, en el fondo debió haberse repetido en cada uno de nuestros corazones, hogares y comunidades.


El mundo de hoy está ansioso de poder recibir la Palabra de Dios. Es el compromiso de cada uno de los creyentes y discípulos de Jesús. Si no le hablamos a la humanidad de hoy del misterio auténtico de Jesús, muchos hermanos nuestros seguirán transitando por el desierto materialista del cual nos advertía en el pasado reciente Benedicto XVI. Por eso, al igual que los pastores, tenemos que salir con la audacia de los evangelizadores misioneros a hablarles a los demás de lo que hemos visto y hemos oído. Para que no fallemos ni nos cansemos, el mismo Evangelio nos da la clave. La podemos encontrar en la actitud de María: Ella guardaba todas esas cosas maravillosas que estaba viviendo en su corazón y las meditaba. Es decir, día a día, en lo más profundo de nuestro ser, tenemos que hacer presente el misterio del Dios encarnado. Máxime cuando Él nos ha asociado a Sí mismo por el bautismo. El nuevo Año se nos presenta como un tiempo de gracia donde bien sabemos lo que hay que hacer: dar testimonio de lo que hemos visto y oído.


+Mario Moronta R., Obispo de San Cristóbal.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La Carta de la Semana (8/6/2018): "MIEDO A LA TRASCENDENCIA"

Nadie debe sentirse obligado a realizar un público reconocimiento de la realidad divina si su conciencia se lo impide, por supuesto. Por ello, si D. Pedro Sánchez no considera que debe jurar el cargo, o siquiera prometerlo delante de signos religiosos, que no lo haga. No nos debe preocupar ni debemos dejar de respetar la libertad y la conciencia individual de cada una de las personas. Una sana laicidad admite esta posibilidad, y la contraria, desde el respeto a la libertad que nos garantiza a todos los españoles nuestra Constitución. Jure o prometa, lo importante es que respete el texto constitucional y sirva como presidente del Gobierno a todos los españoles, sean creyentes o no lo sean, respetando también, en su caso, nuestra libertad de conciencia y religiosa.

Lo que no debiera haber en nadie es miedo a Dios. Miedo a la trascendencia. Esa sutil sensación de que la religión no es buena, que la fe no humaniza, que la trascendencia es un impedimento a la libertad y no una verdadera pl…

La Carta de la Semana (20/7/2018): "HUMILDAD, COMFIANZA Y ESPERANZA"

Para comenzar cualquier actividad, cualquier obra, por muy experto que creamos ser, necesitamos tres actitudes o virtudes como tres patas necesita una butaca para equilibrar su capacidad de soportar al cansado.  Comenzar con humildad. Otros antes de ti ya han andado esos caminos. Otros ya tienen experiencias que pueden compartir contigo. Somos, como dice el filósofo, enanos a hombros de gigantes. La historia es un gigante sobre el que nos situamos y, ojalá, estiremos al gigante un poquito más, al menos no le estorbemos en su desarrollo natural. A la altura de la vida en sociedad en la que estamos, lo que otros han hecho es necesario conectarlo y acogerlo, entenderlo y asumirlo, si queremos empezar con buen pie. No se trata de escribir tu nombre en la historia de la humanidad, sino que la humanidad sea mejor cuando termine mi historia. Comenzar con confianza. Esa actitud que nace de la certeza de que las obras merecen un acto de fe. Dios es el primer interesado en que la realidad respond…

La Carta de la Semana (22/6/2018: "A UN MES DE TU NACIMIENTO, ESPERADA RUTH"

Estimada Ruth.
Entre la alegría esperanzada y la incertidumbre, te esperamos. Ya te haces notar en el vientre de tu mamá, porque llevas ocho meses creciendo en su interior y embelleciendo su condición de mujer. Ya estás a punto de llegar. Y tu cercanía genera una esperanza, una ilusión, una alegría. Eres un don y, como tal, generas alegría. Con tu nacimiento el mundo va ser diferente. Te esperamos con alegría.
Pero detrás de tu llegada surge la inevitable incertidumbre. Surgen preguntas sobre tu futuro, sobre cómo será tu historia y tu biografía, qué realidad vas a enfrentar. No lo sabemos. Deseamos lo mejor, pero sabemos que no solo el deseo de lo bueno va a garantizártelo. La inevitable incertidumbre...
De lo que sí estamos convencidos es de que te esperan tus padres. Naces en el seno de un matrimonio que se ama. Un amor que te ha generado desde el milagro increíble de una generación biológica. Te esperan tu familia, para la que eres su despliegue y desarrollo del futuro. Luego lle…