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La Carta de la Semana (19/1/2018): "DISTINGUIR EL TRIGO DE LA PAJA"



¡Qué importante es distinguir lo relativo y secundario de lo fundamental!


Esta distinción es capaz de salvar la humanidad. La lucidez de distinguirlo es el mayor don que se puede regalar a otra persona. Ese sería el corazón de todo proceso educativo. Enseñar y aprender a distinguir el trigo de la paja. Para muchas personas no es fácil alcanzar el núcleo de lo fundamental. Con hasta facilidad nos quedamos en la cáscara de la realidad y en la estética de la existencia. Todo tiene su importancia, pero lo importante es bastante concreto. Descubrirlo es el gran tesoro. 


La existencia no puede malgastarse obsesionados por tener, por brillar... Porque todo se gasta y todo se apaga. En este planteamiento se entiende que lo fundamental se vincula al ser más que al tener. Eso la mayoría lo reconoce sin dificultad; pero nos tienta a todos tener. Y eso no es lo fundamental.


Una escena pedagógica la podemos obtener en cualquier sala de un hospital, especialmente en Urgencias. Allí se aclara con facilidad dónde está lo fundamental de la existencia. Allí se aprende existencialmente. Allí se aclara el lugar que posee lo estético en la identidad humana. Allí se nos acaban las tonterías. 


Un texto del Antiguo Testamento que suele utilizarse para la oración de la comunidad pide a Dios lo siguiente: "Enséñanos a calcular nuestros años, para que adquiramos un corazón sensato". Y es tan claro y contundente que poco comentario precisa. Encontrar lo fundamental y distinguirlo de lo relativo proporciona una sensatez impresionante, una sabiduría envidiable. 


Todos hemos tenido la dicha de encontrarnos con algún anciano -al menos yo he tenido esa suerte- que nos ha dado testimonio de haber encontrado la fuente de la sabiduría y la sensatez de haber encontrado la raíz de lo absoluto, de lo fundamental. Nos hemos encontrado con la felicidad detrás de su mirada cansada y envejecida. Y ha despertado en nosotros la envidia de desear imitar su serena forma de valorar lo grande, lo hermoso, lo verdadero.


No nos viene mal la pregunta por lo que hay de trigo y lo que hay de paja en nuestra vida. La dicha de adquirir un corazón sensato.






Juan Pedro Rivero González


@juanpedrorivero




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