Ir al contenido principal

La Carta de la Semana (12/1/2018): "EL FUEGO Y LA FURIA"


¿Quién tiene el botón nuclear más grande y más fuerte?

Nunca tuvo una expresión entre adultos tanta reminiscencia a las discusiones de adolescentes que discuten por ser más, tener más, medir más… Lástima que esas manifestaciones de poder político y militar tengan muchos damnificados o, si se les ocurre apretar el botón, los puedan tener. El poder de El fuego y la furia, por usar los términos utilizados por Steve Bannon en el libro record de ventas estas Navidades pasadas en Estados Unidos y muchas otras partes del mundo.

No quisiera caer en la tentación de la demagogia barata que olvida que en la naturaleza humana hay una dimensión de maldad frente a la que hemos de prevenir y vigilar. La fe cristiana habla de pecado original y, aunque el término pecado no le viene bien al concepto, el hecho que revela es evidente y por todos contrastable: no siempre hacemos el bien que queremos hacer. La realidad humana pivota en la esquizofrénica disyuntiva del bien y del mal. Y del mal hemos de protegernos, y proteger a los nuestros. Pero admitido este principio, hacer ostentación de un poder destructivo hasta el punto de destruir todo para manifestar dominio es irracional. Es como hundir la barca en alta mal por la disputa entre dos pescadores; morir matando como objeto de resolución de conflictos. O, como nos recoge el refranero popular, muerto el perro se acabó la rabia.

Un observador sosegado de la actualidad pudiera experimentar que, precisamente en la era de los mayores descubrimientos científicos y tecnológicos, se percibe en los seres humanos una regresión a épocas selváticas en las que la fuerza era el criterio de autoridad. Curioso retroceso paralelo a tantos avances. El baile de la yenka, dos pasos para delante y uno para detrás…

El recién estrenado año 2018 asusta un poco. Todo esto, asusta un poco…

Adela Cortina nos ofreció ya en 2009 un ensayo sobre el valor de los animales y la dignidad de los humanos en un análisis filosófico del concepto de persona. Se trata de poner sobre el tapete reflexivo la corriente actual que pretende extender el horizonte de la comunidad moral y política a algunos animales dándoles consideración de persona. En el anverso de la pretensión nos encontramos que a algunos seres humanos se les limita esta misma consideración de persona. Es curioso: la defunción del sentido común.

Pero es que siguen algunos seres humanos ladrando y marcando el territorio con la audacia del macho alfa en una sociedad que imaginan con características se selva. La fuerza y la furia del depredador convertido, desde los avances científicos y técnicos, en el botón nuclear más fuerte y más grande.

¡Qué miedo me dan!

Comentarios

Entradas populares de este blog

La Carta de la Semana (7/9/2018): EL CRISTO DE LA LAGUNA

En una entrevista publicada en la presa el pasado domingo, la entrevistada, una novelista hispanoamericana que acaba de publicar una nueva novela sobre historias vitales apelaba a reescribir las historias de la Biblia. Nos contaba que su infancia había estado envuelta en el entorno de una Iglesia de América latina, en la que imágenes de hombres ensangrentados y muertos y mujeres sumisas eran medios para encomendar la protección de su vida, lo que a ella no le resultó coherente. 
Y pensaba yo, en vísperas de las fiestas del Cristo, si la imagen muerta del hombre que yase en el madero ¿es una imagen que libera o que humilla la humanidad? ¿Genera miedo o alivio? ¿Por qué la atracción que despierta en unos y el rechazo en algunos?
La imagen del Cristo de La Laguna, como tantas otras imágenes de tantos cristos, es la representación simbólica de la humanidad misma, lacerada y dolorida por tanto mal del que apartamos la mirada porque nos critica nuestra misma incapacidad para conmovernos, y…

La Carta de la Semana (8/6/2018): "MIEDO A LA TRASCENDENCIA"

Nadie debe sentirse obligado a realizar un público reconocimiento de la realidad divina si su conciencia se lo impide, por supuesto. Por ello, si D. Pedro Sánchez no considera que debe jurar el cargo, o siquiera prometerlo delante de signos religiosos, que no lo haga. No nos debe preocupar ni debemos dejar de respetar la libertad y la conciencia individual de cada una de las personas. Una sana laicidad admite esta posibilidad, y la contraria, desde el respeto a la libertad que nos garantiza a todos los españoles nuestra Constitución. Jure o prometa, lo importante es que respete el texto constitucional y sirva como presidente del Gobierno a todos los españoles, sean creyentes o no lo sean, respetando también, en su caso, nuestra libertad de conciencia y religiosa.

Lo que no debiera haber en nadie es miedo a Dios. Miedo a la trascendencia. Esa sutil sensación de que la religión no es buena, que la fe no humaniza, que la trascendencia es un impedimento a la libertad y no una verdadera pl…

La Carta de la Semana (20/7/2018): "HUMILDAD, COMFIANZA Y ESPERANZA"

Para comenzar cualquier actividad, cualquier obra, por muy experto que creamos ser, necesitamos tres actitudes o virtudes como tres patas necesita una butaca para equilibrar su capacidad de soportar al cansado.  Comenzar con humildad. Otros antes de ti ya han andado esos caminos. Otros ya tienen experiencias que pueden compartir contigo. Somos, como dice el filósofo, enanos a hombros de gigantes. La historia es un gigante sobre el que nos situamos y, ojalá, estiremos al gigante un poquito más, al menos no le estorbemos en su desarrollo natural. A la altura de la vida en sociedad en la que estamos, lo que otros han hecho es necesario conectarlo y acogerlo, entenderlo y asumirlo, si queremos empezar con buen pie. No se trata de escribir tu nombre en la historia de la humanidad, sino que la humanidad sea mejor cuando termine mi historia. Comenzar con confianza. Esa actitud que nace de la certeza de que las obras merecen un acto de fe. Dios es el primer interesado en que la realidad respond…